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Diseñó:
Esteban Delisio
2.001

 

 

 

 

En todos los atados o cajas de cigarrillos se enumera una Ley, o se dice que es PERJUDICIAL PARA LA SALUD. Pero no se dice en qué la perjudica. En esta página, sí.

Enfermedades relacionadas con el TABAQUISMO

Cáncer

La mortalidad anual por cáncer debido al cigarrillo es del 30% (sobre el total de todas las muertes producidas por esta enfermedad). El hábito tabáquico es responsable por el aumento de mortalidad por cáncer en general. El cáncer de pulmón ha crecido un 250% desde 1950 hasta 1992. Existe una relación causal entre el cigarrillo y el cáncer de pulmón tanto para el hombre como para la mujer. También se comprobó la relación causal del cigarrillo con el cáncer en la cavidad oral, laringe, esófago, vejiga, riñón, estómago, páncreas, cuello uterino y sanguíneos. El humo del cigarrillo es una mezcla compleja de más de 4.000 componentes, muchos de ellos, mutagénicos y carcinogénicos. Se ha demostrado que su aplicación tópica en la tráquea de animales desarrolla cáncer. La más grande acción cancerígena del tabaco se encuentra en los órganos directa mente expuestos al humo (mucosa tráqueo-bronquial), pero también existe esa acción en órganos no expuestos.

Cáncer de pulmón: es la principal causa de muerte por cáncer. Dos

tercios de los casos se presentan en hombres. El dramático

incremento del 250% es paralelo al crecimiento del consumo de

cigarrillos. Actualmente las cifras decrecen un poco en hombres y

aumentan en el caso de las mujeres (5% por año). Desde 1987 son

más las mujeres que han muerto por cáncer de pulmón que por cáncer

de mama. El riesgo de los dos sexos es directamente proporcional al

número de cigarrillos fumados por día y a la duración del hábito. La

cesación del hábito reduce el riesgo en forma significativa.

Cáncer laringeo: es un cáncer no demasiado frecuente que reconoce

al tabaquismo como principal agente causal. El fumador tiene diez

veces más riesgo que el "nunca fumador" y este riesgo declina luego

de cuatro años de cesación. El alcoholismo concomitante es un factor

de riesgo independiente y agregado. El mecanismo de acción es el

contacto directo de humo con la laringe, especialmente en las zonas

glótica y supraglótica.

Cáncer de la cavidad oral: el tabaco es causante de cánceres de

células escamosas (similares a las pulmonares) en lengua, glándulas

salivales, cavidad bucal y faringe. El riesgo se reduce al 50% luego de

cinco años de abstinencia y también es potenciado por el consumo de

alcohol.

Cáncer esofágico: el 80 % de los casos de cáncer esofágico son

atribuibles al tabaquismo. Esta enfermedad es predominante en

hombres y tiene gran variación regional. También en este caso el

riesgo está potenciado por el consumo de alcohol.

Otros tipos de cáncer: el hábito tabáquico contribuye claramente en

la generación de cáncer de la vejiga y del riñón. El 12% de las

muertes por cáncer urinario son atribuibles al tabaco. Los estudios

demuestran que el 30% de los casos de cáncer pancreático se deben

al cigarrillo y el riesgo de padecerlo es en un fumador el doble que en

el no fumador. Los carcinógenos están probablemente vehiculizados

por la sangre o la bilis. La relación con el cáncer de estómago es

consistente pero más débil. Aunque los componentes mayores en el

cáncer cervical son los factores sexuales, se ha demostrado un

incremento de este tipo de cáncer en mujeres fumadoras. El cigarrillo

es un factor de riesgo independiente para este cáncer. Estudios

recientes han demostrado derivados carcinogenéticos del tabaco en

mucus cervical de mujeres fumadoras. Hay evidencia acumulativa que

indica la asociación del tabaquismo con cánceres del sistema

hematopoyético, es decir aquel sistema del que depende la

producción de los glóbulos rojos y blancos que circulan en la sangre.

El riesgo de leucemia mieloide es el triple en fumadores y el de

leucemia linfática el doble. También ha sido encontrada en los

fumadores mayor incidencia de cánceres ano-genitales (ano, pene,

vulva) y cáncer hepático, aunque en este último caso puede haber

factores de concurrencia con el alcoholismo.

Enfermedad pulmonar

El rol del tabaquismo en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ha sido definitivamente esclarecido. La EPOC es el daño obstructivo persistente de las vías aéreas. El primer grado de la EPOC
es la bronquitis crónica, que se expresa como tos crónica con o sin esputo que dura dos o mas años consecutivos. El grado mayor es el enfisema, que es el agrandamiento patológico permanente de los espacios aéreos con destrucción de la arquitectura y el funcionamiento pulmonar. El aire tiene más dificultad para salir que para entrar, lo cual lleva al atrapamiento del mismo y a la destrucción de la estructura fibroelástica pulmonar , con el consecuente deterioro del delicado intercambio gaseoso que ocurre en ese nivel. Clínicamente, la bronquitis crónica y los diferentes grados de enfisema se suceden en un continuo. El resultado final es una "fatiga" o dificultad respiratoria que en casos extremos impide higienizarce o defecar. La EPOC es la quinta causa de muerte en los países desarrollados y el hábito tabáquico es su principal causa. El 81,5% de la mortalidad por EPOC se debe al tabaquismo.

Mecanismos de acción: en las vías periféricas (vale decir, en la parte interna del bronquio) genera atrofia de la mucosa por inflamación hipertrófica del músculo liso peribronquial y fibrosis. En los alvéolos lleva a la destrucción de los mismos y de la estructura fibroelástica que los rodea. Produce, además, un daño severo en la estructura inmunológica del pulmón que impide la defensa del mismo de los agentes externos. La alteración de la función pulmonar ocurre luego de un período de latencia clínica.

Los síntomas tales como tos, flema, sibilancias y disnea o fatiga están en relación con el número de cigarrillos fumados, pero existe una considerable susceptibilidad individual. La enfermedad pulmonar
obstructiva lleva a grados extremos de incapacidad. La dificultad respiratoria es agravada por la insuficiencia cardíaca derecha (corazón pulmonar) y predispone a infección respiratoria aguda, neumonía y otras afecciones.

Tabaquismo pasivo, una enfermedad familiar: el hábito tabáquico de los padres influye en la salud de sus hijos desde el período prenatal y a lo largo de toda la infancia.

Antes del nacimiento: el tabaquismo pasivo se da por la vía sanguínea. La nicotina y otros tóxicos del tabaco atraviesan la barrera placentaria. Se ha observado que las madres fumadoras tienen un índice más alto de aborto espontáneo y muerte fetal.

Los recién nacidos de madres fumadoras tienen un peso promedio
inferior al de los recién nacidos no expuestos (200 a 400 gramos
menos).

Cáncer
Luego del nacimiento: el tabaquismo pasivo se da por vía

inhalatoria y proviene tanto de la madre como del padre. Los

lactantes son sujetos potenciales de riesgo por tabaco ambiental

ya que su aparato respiratorio está en desarrollo y es

especialmente susceptible. Tres grandes estudios han

demostrado aumento de la incidencia de enfermedad respiratoria

y hospitalizaciones en lactantes de padres que fuman. El

tabaquismo materno está fuertemente asociado a la bronquitis y

neumonía del lactante y persiste hasta los 5 años. Hay estudios

que demuestran la asociación existente entre tabaquismo pasivo

y aumento de riesgo de cáncer de pulmón en individuos no

fumadores. El riesgo de cáncer de pulmón en esposas de

Enfermedad cardiovascular

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte e inhabilitación física en la actualidad.
Es en la mayor parte de los casos debida a una lesión ateroesclerótica. El desarrollo de la lesión ateroesclerótica está causalmente vinculada a los llamados "factores de riesgo". Tres de esos factores son más importantes que el resto: la hipertensión arterial, la elevación del colesterol en sangre y el tabaquismo. La relación del tabaquismo con la enfermedad cardiovascular está bien establecida y documentada. Este es el responsable del 20% de las muertes cardíacas en individuos de 65 años o más, pero del 45% si la edad es menor a los 65. Los efectos en mujeres son similares aunque más tardíos, no parece haber un "umbral de seguridad" para ninguna cantidad de cigarrillos, ni para ningún tabaco en especial (baja nicotina o alquitrán, etcétera).

Como se produce el daño cardiovascular

La inhalación de tabaco produce efectos agudos, tales como:

1º) Estimulación del sistema simpático que causa aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial y, por lo tanto, aumento de la demanda miocárdica de oxígeno.

2º) El transporte del mismo por la sangre se halla dificultado por el desplazamiento de la hemoglobina por el monóxido de carbono en el glóbulo rojo (monóxido producido por la combustión del tabaco).

3º) Vasoconstricción de las arterias coronarias por producción local de prostaglandinas, vasopresina y catecolaminas. La vasoconstricción es más importante y se vuelve clínicamente ostensible en los vasos con lesiones ateroescleróticas. Por lo tanto, éste es un segundo y temible efecto del tabaco: alteración de la
circulación sanguínea coronaria.

4º) Aumento de la actividad plaquetaria con una facilitación del fenómeno trombótico que causa infarto de miocardio o formas severas de angina de pecho.

5º) Vasoconstricción de los vasos periféricos con el consiguiente aumento de la presión sanguínea y el trabajo cardíaco.

6º) Liberación de catecolaminas por la médula adrenal con una rápida producción de arritmias cardíacas graves, algunas causantes de muerte súbita en pacientes coronarios.

7º) Reducción de la capacidad de la sangre para disolver sus propios coágulos (fibrinolisis)

8º) Modificación del transporte de lipoproteínas con tendencia a aumentar el colesterol sanguíneo.

El tabaquismo tiene efectos patologicos crónicos. Pero, además, posee la capacidad de producir fenómenos agudos por aumento de la vasocontricción coronaria y la agregación plaquetaria (desencadenando espasmos coronarios y coagulación intraarterial inatantanea). Estos fenómenos producen infarto, angina de pecho o muerte súbita. Por esta razón, no es posible hacer un pronóstico de vida confiable en los pacientes fumadores, aun cuando sus exámenes de laboratorio o instrumentales sean normales.

Riesgo en los sujetos que abandonan el tabaquismo: ha sido demostrado en dos grandes estudios multicéntricos primero en hombres y luego en mujeres, que luego de la cesación el riesgo cardiovascular se equipara al del que nunca fumó en un lapso promedio entre 2 y 4 años. El riesgo se reduce de igual manera en todos los grupos de edad.

Enfermedad cerebrovascular: se debe a una falta de irrigación transitoria o definitiva de una porción de la masa cerebral que causa los conocidos cuadros de hemiplejía, apoplejía, paraplejía, paresias, etc. La causa de estos cuadros es la ateroesclerosis, estenosis y trombosis de los vasos arteriales que irrigan el cerebro. Estos vasos (carótidas , arterias cerebrales, etc.) sufren el mismo proceso descripto para las arterias coronarias.
El riesgo relativo de accidente cardiovascular (ACV) en fumadores es tres veces mayor. Los fumadores de cigarrillos tienen más extensa ateroesclerosis intracraneal con disminución de flujo cerebral. El flujo
aumenta al cesar el hábito.

Enfermedad vascular periférica: el hábito de fumar cigarrillos está muy relacionado con la enfermedad conocida como claudicación intermitente o "enfermedad de las vidrieras", que se caracteriza por el dolor en uno o los dos miembros inferiores al caminar, lo que obliga a detenerse. El grado extremo de esta enfermedad implica lesiones del pie y gangrena del miembro, que obliga a su amputación. Esta enfermedad es mediada por la lesión ateroesclerótica de las arterias de los miembros. Es interesante observar que el cigarrillo ejerce un riesgo proporcionalmente más fuerte que en otros sistemas. Del mismo modo la cesación produce regresión de los síntomas y mejoría de la enfermedad cuando ésta no es terminal. El pronóstico de la cirugía paliativa de esta enfermedad es mucho mejor si se acompaña de cesación tabáquica. 

Hipertensión arterial y tabaquismo: estudios epidemiológicos demuestran que la presión arterial promedio en tabaquistas es mayor que en no tabaquistas. Se ha demostrado del mismo modo un aumento agudo de la presión arterial luego de fumar un cigarrillo. Fumar dos cigarrillos produce aumento de presión, frecuencia cardíaca y del ACTH, cortisol, aldosterona y catecolaminas plasmáticas. fumadores es 30% mayor que en esposas de no fumadores.

 

¿ALGUNOS MOTIVOS PARA DEJAR DE FUMAR?

 

Evitará enfermedades cardíacas producidas por el tabaquismo
Se cansará menos al hacer ejercicio. Mejorará su potencia sexual. Reducirá las probabilidades de padecer cáncer de boca, laringe, vegija y riñón.
Evitará el mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón. Sus posibilidades de padecer enfisema pulmonar disminuirán.
Descenderán sus cifras de presión arterial y colesterol.
Tendrá un gasto menos y ahorrá mucho dinero.
Desaparecerá la tos matutina.
Tendrá más tiempo libre.
Su dentadura volverá a brillar y sus encias dejarán de inflamarse.
Reducirá el riesgo de accidentes.
Mejorará su úlcera gástrica o duodenal si la tiene, y si no, disminuirá la
posibilidad de adquirirla.
Podrá tomar anticonceptivos con menos riesgo.
Terminará con la bronquitis crónica, la tos y el catarro crónico.
El aspecto de su cabello mejorará.
Mejorará su fertilidad.
Eliminará el mal aliento. (Halitosis)
Mejorará su apetito, su sentidos del gusto y olfato. Los alimentos tendrán mejor sabor y aroma.
Mejorará la celulitis.
Mejorará su estado de ánimo.
El acné mejorará sensiblemente, en muchos casos desaparecerá.
No producirá daños fetales.
Crecerá su autoestima.
No contribuirá a enfermar a su pareja, hijos y amigos.
Retrasará la menopausia.
Vivirá mejor y vivirá más.
Ya no tendrá olor a tabaco en cuerpo y ropa.
Su piel conservará la tersura más tiempo.
El tabaco la envejece gradualmente.
Hará felices ha quienes lo quieren, especialmente a su médico.

Algunos componentes del cigarrillo

Existen 4.000 agentes químicos en un cigarrillo, y 43 de ellos son muy

tóxicos. Algunos son:

Acetona: utilizado como quita esmalte y también como pegamento.

Amoniaco: se usa como útil de limpieza. Arsénico: veneno potente.

Benzeno: Disolvente químico, que produce desde ligeras molestias en lavista, dolor de cabeza, anemia, fatiga y hasta cáncer o malformaciones en el feto, pues actúa sobre las células de la sangre, causando aberraciones cromosómicas, disminución de leucocitos, plaquetas y leucemia.

Butano: utilizado para combustible.

Cadmio: la base de ciertos tipos de bacteria.

Monóxido de Carbono: un tóxico muy potente.

Cianuro: uno de los venenos más fuertes.

Cianuro de hidrógeno: el agente de las cámaras de gas.

Polonio 210: un residuo nuclear.

Tóxicodependencia

Además de los componentes psicológicos de la adicción tabáquica, la mayoría de los tabaquistas presentan una verdadera adicción a la nicotina. La Organización Mundial de la Salud describe la drogadependencia como "un tipo de conducta en la cual el uso de una droga psicoactiva recibe mayor prioridad sobre otras conductas que antes tenían valor sobre aquella". Una droga es una sustancia química que tiene efectos sobre la función física y no es un componente de alimentos ni es requerida para la vida normal: la nicotina es una droga. La nicotina es uno de los determinantes de la adicción tabáquica, pero es obvio que la adicción es un proceso mucho más complejo, donde hay un interjuego de lo farmacológico, lo psicológico y lo social. Los fumadores relatan efectos positivos del tabaco como relajación, placer, lucidez, mejoría en la atención y capacidad para realizar ciertas tareas.

También relatan el control de estados emocionales adversos como la ansiedad, el estrés o la acción frenadora del apetito que ayuda a controlar el peso. No está claro si la sensación de placer depende
del alivio del síntoma de abstinencia o a un efecto acelerador de la nicotina. La conducta adictiva originada en la droga genera un condicionamiento, es decir, la necesidad de fumar en situaciones
específicas (después de comer, café, alcohol, rueda de amigos, etc.), que se vuelven poderosos atractivos para fumar.

Efectos farmacológicos de la nicotina

La nicotina es una amina terciaria presente en el humo del tabaco que, al ser inhalado, entra en el pulmón y de allí pasa a la circulación sanguínea. Una vez en la sangre sube rápidamente y alcanza su pico al terminar el cigarrillo. Está estimado que desde que ocurre la "pitada" hasta que la nicotina llega al cerebro pasan sólo 19 segundos. En el cerebro va decayendo su concentración durante 20 o 30 minutos, mientras se distribuye en otros órganos. Esta absorción primaria en el cerebro produce la conducta de reforzamiento de origen farmacológico. La nicotina se fija en los receptores nicotínicos presinápticos y produce liberación de neurotransmisores, como acetilcolina, norepinefrina, dopamina y serotonina. La consecuencia fisiológica es la activación nerviosa simpática. Los efectos que impulsan a incorporar más droga dependen de los neurotransmisores, mientras que el placer y la anorexia parecen depender de dopamina y norepinefrina. La reducción de la ansiedad y la tensión parece deberse a la liberación de betaendorfina. La nicotina acelera el metabolismo y produce aumento de la lipolisis con liberación de ácidos grasos al torrente sanguíneo y reducción de peso corporal (este podría ser un factor más que explique el aumento de peso cuando se deja de fumar).

Tolerancia y abstinencia

La exposición prolongada y repetitiva a la nicotina produce neuroadaptación por aumento de los receptores cerebrales de nicotina (tolerancia). La tolerancia tiene un desarrollo a lo largo del día y disminuye en las horas del sueño. Esta neuroadaptación o tolerancia es la que puede generar síntomas si se produce suspensión brusca del tóxico. Los síntomas descriptos son insomnio, irritabilidad, ansiedad, impaciencia, confusión, somnolencia y un fuerte deseo de fumar. Es importante señalar que ste síndrome de abstinencia puede presentarse o no y tener diferentes grados, pero siempre alcanza máxima intensidad a las 24 - 48 horas y va decayendo luego por un período de 1 o 2 semanas. Ha sido demostrado que el síndrome de abstinencia se debe a la nicotina y no a otro componente. Los efectos fisiológicos de la nicotina son reproducidos por el uso de esta droga en forrna endovenosa. Los adictos ajustan su conducta fumadora de acuerdo con la velocidad de la eliminación de la nicotina del cuerpo, esta es otra prueba de que esta sustancia es el real componente activo en el mantenimiento de la conducta. El fumador regula la cantidad de nicotina que llega a su cerebro, por eso al fumar cigarrillos de bajo contenido nicotínico hace inhalaciones más prolongadas. La regulación de la incorporación de nicotina se muestra claramente cuando el número de cigarrillos fumados se reduce. Cuando dicho número desciende de 40 a 5 cigarrillos, el promedio de nicotina incorporada por cigarrillo se triplica. Por lo tanto, restringir el consumo a 5 cigarrillos/día implica sólo una reducción del 50% en la exposición diaria a la nicotina. Es claro que la reducción de 40 o 50 a 15 implica una despreciable reducción de exposición tabáquica. No sorprende entonces que los cigarrillos con bajo contenido de nicotina o alquitrán no reduzcan el riesgo de enfermedad.

Dependencia a la nicotina

La nicotina crea una rápida y creciente adicción. El aporte regular de nicotina produce en el fumador una inmediata sensación de satisfacción. La falta de nicotina produce en pocas horas síntomas deabstinencia, tales como: nerviosismo, malhumor, agresividad, irritabilidad insomnio. Si no se reconoce ni se trata esta dependencia a la nicotina, cuando se intente abandonar el tabaco puede producirse un malestar físico que minará su motivación y puede hacer que fracase en su intento. Todo ello hace que sea difícil obtener un éxito definitivo por sí solo y puede explicar anteriores fracasos.

Planilla para registrar los intentos de fumar en el día.

Esta metodología intenta:

1º) Cortar la secuencia gestual y psicológica que esta íntimamente ligada al acto de fumar.-

2º) Eliminar algunos cigarrillos antes de llegar al día de abandonar el hábito.-

3º) Identificar los cigarrillos más deseados.-

4º) Descubrir y comprender, antes del dia del cese, las situaciones ambientales más peligrosas.-

Confeccionar este listado desde el momento en que se inicia el plan para dejar de fumar es sumamente importante, pues se sabe que la habituación gestual y psicológica dura hasta 9 meses, mucho más que la dependencia nicotínica que desaparece en pocas semanas.

Efectué fotocopias de la planilla siguiente para que no le falten durante todos los días de preparación hasta el momento en que deja. Debe estar siempre junto al paquete de cigarrrillos y, a cada intento de fumar debe ser llenada. Esto corta el hábito gestual y concientiza el momento de fumar cortando la dependencia psicológica.

 

Actividad en la primera semana:

1.Haga una lista de las razones, que en su caso particular, estén en favor y en contra del hábito de fumar.

2.Elija qué día va a dejar. Anótelo debajo de la lista (15 días desde este momento).

3.Haga un registro del hábito durante todo este lapso llenando la planilla de control y seguimiento.

4.Marque los cigarrillos que dejará de fumar la próxima semana (siempre los poco deseados).

5.Repita todas las noches por lo menos 10 veces una de sus razones para no fumar más cigarrillos.

6.Haga publica su decisión de dejar de fumar, comprométase con su familia y sus amigos en que "esta vez es definitiva".

7.Pida a su mujer, a una amiga o amigo que lo acompañe en sus actividades; coma bien, vaya al cine o al teatro, haga ejercicio, de largas caminatas y beba moderadamente.

8.Si está deprimido, ansioso, o con cualquier otro problema. Comunique sus síntomas.

9.Mantenga en su recuerdo continuamente los elevados riesgos de fumar cigarrillos.

10.Durante este lapso fortifique su decisión de dejar de fumar. Investige sus motivaciones y dificultades y tome nota de ellas.

Actividad en la segunda semana:

1.Durante los tres primeros días de la semana elimine los cigarrillos "poco deseados", no deje de anotar en la planilla cada cigarrillo suprimido.

2.El resto de la semana, elimine también los cigarrillos "moderadamente deseados"

3.Confirme la fecha en que dejará totalmente de fumar, este es el momento de modificarla si por algún motivo así lo prefiere. En caso de tomarse un mes las indicaciones de la 2ª semana serán para los últimos quince días.

4.Comunique cualquier dificultad que prevea para el momento en que dejará de fumar totalmente.

5.Perfeccione y profundice durante esta semana el cambio de hábitos, camine mucho, báñese con agua caliente repetidas veces, gratifíquese en cosas que siempre deseo hacer y está postergando.

6.Trabaje, ocupe su tiempo en tareas no relacionadas con fumar ( por ejemplo deportes, o juegos de salón en donde no se fume).

7.Comience a hacer notar entre sus conocidos que, a partir de esta semana, sus relaciones con el cigarrillo no serán neutrales. Comience a guardar o regalar ceniceros, encendedores y todo lo que tenga relación con el cigarrillo.

8.No permita que fumen en su presencia, - "estoy dejando"....-, se lo perdonarán.

9.Respétese, si logra dejar de fumar, otros logros tan importantes como este lo esperan.

En el día elegido, levántese con un poco de tiempo. Trate de levantarse un cuarto de hora o media hora antes de su horario habitual. Necesita un poco más de tiempo para emprender esta jornada difícil.
Al despertarse no piense que no volverá a fumar nunca más. Piense tan sólo en que hoy no va a fumar y que respetará esta decisión cada vez que tenga ganas de encender un cigarrillo.
Empiece el día regalando aire a sus pulmones en lugar de humo. Haga un poco de ejercicio o un corto paseo. Practique respiraciones profundas en un lugar donde disponga de aire más puro. Note cómo el aire entra en sus pulmones. Beba mucha agua y toda clase de jugos de frutas, preferentemente naturales y ricos en vitamina C. Esta le ayudará a eliminar más rápidamente la concentración de nicotina en su organismo.
Elimine, por ahora, las bebidas alcohólicas o los estimulantes como cualquier bebida que acostumbre a ser compañera de sus cigarrillos, por ejemplo, el café.
Los alimentos ricos en vitamina B (pan integral, cereales, arroz integral, etc.) son muy aconsejables. Puede reforzar la toma de esta vitamina añadiendo a su dieta germen de trigo, levadura de cerveza, o vitamina B. Tome alimentos ligeros. Las comidas pesadas le perjudicarán, al disminuir su nivel de autocontrol, tan necesarios en estos primeros días. Después de comer no se deje caer en su butaca preferida para leer o ver TV. Por el contrario, haga un poco de ejercicio. Levántese inmediatamente después de acabar su comida y lávese los dientes, salga a pasear un poco, lave las platos, juegue con algo o con alguien. No se preocupe si hoy o durante toda la semana tiene que cambiar sus hábitos diarios. No se alarme, no será para siempre. Como permanecer no fumador. El ex fumador que hace poco ha dejado el hábito tiene riesgos de recaer en él. Muchos fumadoresque habían logrado dejar volvieron a fumar. La razón de que esto sucediera fue debido a que las motivaciones que lo ayudaron a dejar, como se sentía bien, fueron olvidándose y un buen día, con la naturalidad de los tiempos en que fumaba, prendió de nuevo un cigarrillo. Cuando interrogás a alguien sobre este punto no saben muy bien qué les pasó.

Para que el ex fumador se mantenga no fumador toda su vida, es necesario que adquiera ante el hábito una actitud firme de oponerse a él; esta actitud no tiene que ser expresamente de lucha pero si debe ser de inalterable y persistente oposición. El ex fumador se siente mucho mejor. Por eso le sobran razones para no desear volver atrás. En lugar de olvidarse de las motivaciones que lo llevaron a dejar de fumar debe recordarlas y compararse con los fumadores para tener todos los días evidencias de las ventajas obtenidas.

La actitud frente al hábito debe manifestarse en algunas reglas de conducta para el resto de su vida:

1.Nunca ofrecer cigarrillos a nadie, no poner cigarrillos cuando se tienen invitados a comer, resulta tan hospitalario como ofrecerles veneno para ratones.

2.Nunca comprar o llevar cigarrillos para nadie, si alguien los pide habrá que explicar en la forma más diplomática posible que uno se ha impuesto esta norma de no tener nada que ver con los cigarrillos.

3.Nunca prender un cigarrillo a nadie, aunque se peque de descortés frente a una mujer. En realidad para el antiguo fumador que abandonó su hábito prender un cigarrillo es un acto de agresividad contra su prójimo, al que se le está provocando una enfermedad o una muerte precoz.

4.No se deben tener ceniceros, ni encendedores en la casa, ni en el lugar de trabajo. Si algún invitado quiere fumar se le alcanzará algún cenicero que está guardado para evitar que ensucie todo.

5.Nunca regalar cigarrillos, encendedores o adminículos vinculados al hábito de fumar.

A partir del tercer mes el riesgo de reincidencia es menor, pero todavía es significativo hasta completar el primer año, superado ese lapso se considera que la adicción ha sido superada.

Para finalizar referiré lo que dijo un educador en Salud Pública recientemente: "No hay nada que ayude tanto a dejar de fumar, como la fuerza de voluntad y un poquito de sangre en la expectoración".

A partir de este momento considerese a si mismo como un ex-fumador, si Dios lo permite, lo será por el resto de su vida.

"Si no puedes hacer lo que quieres, debes querer lo que haces".

 

                   Esteban Delisio (Gracias a Bamboche y a Josh, motivos de mi vida y existencia plena).

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